El Despertarpor Miguel Mateo Tomás Vilar
Para Jiménez, por nuestra Niñez
Mike Newell es un Director curioso, capaz de lograr lo mejor y peor. Desde Películas magníficas (“Donnie Brasco”) a bodrios infumables (“El Amor en los tiempos del cólera”). Destacables también en su Filmografía podríamos citar: “Bailar con un Extraño”, “Un Abril Encantado”, “Cuatro Bodas y un Funeral”, “Fuera de Control”, “La Sonrisa de Mona Lisa” y los últimos Harry Potter.

Graduado en Cambridge y con casi 70 años en la actualidad, Newell comenzó a dirigir a los 23 años, trabajando en numerosos programas de televisión y debutando en la Dirección de Largometrajes en el año 1.980 -con 38 años ya cumplidos- en esta nueva versión de la Obra de Bram Stoker “La Joya de las Siete Estrellas”, que fue publicada en 1.903. La historia no tiene mucho de novedoso y sí de cierto disparate. Un Arqueólogo descubre en Egipto un Sarcófago que resulta ser de la Faraona Kara. Al bueno del también Profesor no se le ocurre nada mejor que abrirla en el preciso instante en que nace su Hija, de cuyo cuerpo se valdrá la citada Faraona para tomarlo en Vida, una vez que cumpla 18 años y tras una Ceremonia que terminará oficiando el propio Padre de la Joven.
Este “prometedor” argumento fue destrozado por los tres guionistas contratados para plasmar su texto en Cine, con la inestimable colaboración de un Montador, que lo mismo ralenti
za el metraje, que le da por acelerarlo, liquidando de paso a varios de los Actores Secundarios de la forma más absurda o torpe posible. Tampoco hay que restar mérito en estas labores a la Dirección del propio Newell y a un más sobreactuado que de costumbre Charlton Heston. El Reparto se completaría con la veterana Susannah York y la televisiva Stephanie Zimbalist. En definitiva, una mala muestra de Cine de Terror, que bebía de fuentes recientes del final de “Los-70” sobre maldiciones y similares, nómbrese “La Profecía”, pero siendo tremendamente inferior a aquella. Como curiosidad se podrían citar el peluquín y barba postiza que luce Heston (básicamente su único cambio físico al avanzar dieciocho años el inicio del Film –ver fotos-), el exceso de Música empleada y compuesta por el desconocido Claude Bolling (salvando el Tema compuesto para la visita de Padre e Hija a El Cairo), lo limpio que se encuentran los Investigadores el descubrimiento del salón donde habita el Sarcófago y sus pasillos colindantes y, ya en el único aspecto positivo, la buena labor en la Fotograf
ía de un clásico de la época, Jack Cardiff. Para cualquier interesado en la Vida y Obra de Mike Newell recordar que su Nombre actualmente aparece en Cartelera con la taquillera “Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo”.
