En Memoria
En los Años 50 “
El Zurdo” Paul llega a Hollywood en un “
Éxodo” que nunca estuvo “
Marcado por el Odio” pero con la esperanza de un “
Buscavidas” y con la mente puesta en “
Cuando se tienen veinte años”, durante esa época en la que uno se siente un “
Dulce Pájaro de la Juventud”. Al poco tiempo, tras una “
Cortina Rasgada” y sin necesidad de hacer de “
Harper: Investigador Privado”, conoce a la que sería su única Esposa, la Actriz Joan Woodward. Más tarde, Newman es un hombre que recorre “
500 Millas” para buscar dar “
El Golpe” en el mundo del Cine. Como si se tratara de un “
Coloso en Llamas”, nuestro “
Hombre de Mackintosh” alguna vez se encontró “
Con el Agua al Cuello” tras algún que otro “
Castañazo”. Y es a partir de aquí, cuando comienza la leyenda de “
Un Hombre” que con “
Ausencia de Malicia” recoge el “
Veredicto Final” de un público volcado con este “
Creador de Sombras”. No hace falta añadir que tras su “
Gran Salto” y sin “
Ni un Pelo de Tonto”, a la hora en que uno siente “
Caer el Sol”, decidió mandar un “
Mensaje en una Botella” a la Vida, para que le respetara en sus últimos años, sin llevarle a ningún “
Camino a la Perdición”. Ahora, todavía podemos quedarnos, con la buena voluntad de alguien que no conoció “
El Color del Dinero”. Un “
Salvaje entre Mil”, una “
Leyenda del indomable”, que nos ha dejado como una “
Gata sobre el tejado de Zinc” en su propio “
Zoo de Cristal”, sin un mal “
Escándalo Blaze” que poder reprocharle, pero con un anuncio claro:
“¡Un Día Volveré!” a pasear en bicicleta, al son de “
Dos Hombres y un Destino”.

Te echamos de menos;
Miguel M. Tomás Vilar